jueves, 10 de abril de 2014

Trayectoria Quentin Tarantino (4ª Parte)


En esta cuarta parte sobre la trayectoria de Tarantino voy a comentar la película Kill Bill. Sí, la película, porque realmente es una película partida en dos debido a la gran duración que tendría si se emitiera en una sola parte.

Aquí Quentin trata el tema de la venganza de Mamba Negra (interpretada por Uma Thurman) contra su exjefe Bill y todos los que trabajan a su cargo, debido a que la intentaron matar el mismo día de su boda. Y toda la película muestra la evolución que va sufriendo el personaje interpretado por Thurman para conseguir estas venganzas y llegar, por último lugar, a Bill.

Para poder analizar e interpretar la película se deben haber visto las dos partes (ya que representan un todo). Si solo visionas la primera parte se queda coja, sobre todo respecto a profundidad del personaje y el conocimiento más psicológico, que se trata más en la segunda parte. También se deben visionar las dos partes para conocer a Bill, la historia que vivieron todos estos asesinos y como acaba su historia.

Hablando sobre Quentin, nuevamente esta película es un capricho que tiene (como el resto básicamente). Se demuestra que nadie puede influir sobre él y sus historias como le ocurren a muchísimos directores cuando se consagra, que simplemente hacen historias simples, vacías y entretenidas para atraer al público y embolsarse un saco de millones y a vivir la vida. Con Tarantino no ocurre esto, hace lo que le da la gana en todo momento, cambia radicalmente los temas a tratar en cada película y tiene muchísima personalidad. Y también se embolsa millones, para que nos vamos a engañar, pero haciendo lo que le gusta.


Comentando un poco más a fondo Kill Bill aparecen características importantes y destacables de Quentin, véase la sangre. Este tema siempre se utiliza para criticarlo y no entiendo porque. ¿Películas violentas porque aparezca sangre? No tiene sentido, si precisamente la muestra de sangre característica suya es ultra exagerada, las escenas de acción son muy exageradas (en términos violentos) para que sea menos real e influyente cara al espectador. Veo más violentas otras películas con el tema de las drogas explícitas y pistolas usadas continuamente, ya que son cosas que pueden verse en la realidad, sin embargo asesinar a alguien con una katana y que salgan diez litros de sangre a lo que te lleva es a reírte por lo absurdo del momento, pero no a aumentar su vena violenta ni muchísimo menos.

Una de las características de la película es la paciencia. El punto clave de las películas. La mamba negra no actúa hasta que está segura de que va a conseguir su venganza, y además de una manera que haga sufrir a la víctima. Quentin se ha licenciado con matrícula de honor en dirigir escenas pacientes, sin prisa. No es necesario que la acción y el movimiento sea continuo, no hay que marear al espectador con continuos giros de cámara ni precipitarse, no hay que llenar la pantalla efectos, lo que hay que conseguir es un equilibrio entre la evolución de los personajes y, en este caso, las batallas con las víctimas. Por ejemplo la escena de la tumba, debería ser una escena imprescindible de estudio para toda academia de cine. Trata muchísimos temas a la vez: el enfoque de la cámara, la mezcla de la música con la tensión, la no precipitación… y todo ello en cuatro minutos. En cuatro jodidos minutos hay más cine que en películas enteras de dos y tres horas. No te cansas de ver una y otra vez la misma escena pues cada vez encontrarás algún detalle que no has visto.


Para finalizar esta cuarta parte simplemente haré un resumen de este artículo: Tarantino vuelve a consagrarse haciendo puro cine, lo que más le gusta a él, y divirtiendo al espectador con su magnífica mezcla de tensión y música en cada momento.




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